Cepsa apuesta por la experiencia de usuario como uno de los ejes de su transformación digital

174

celebró ayer en el auditorio de la Torre Cepsa la primera edición del foro “Industrial Xperience Summit”, una jornada que ha reunido varios de los mayores expertos en experiencia de usuario de diferentes sectores para intercambiar conocimiento sobre esta materia y su aplicación en entornos industriales. Esta iniciativa se enmarca en la apuesta de la compañía por la digitalización, concebida como motor para impulsar la sostenibilidad y el crecimiento del negocio y articulador de personas, procesos y plataformas.

El evento ha contado con la participación de Víctor Calvo-Sotelo, director general de DigitalES y exsecretario de Telecomunicaciones, y expertos de distintas compañías, como AXPE Consulting, Cepsa, Grupo Día, General Technologies Consulting, Getronic, Keepler y Minsait. La jornada se ha desarrollado a través de diferentes ponencias sobre casos de uso y éxito de las compañías, que han podido ofrecer su visión sobre la experiencia de usuario en su entorno y las que se encuentran desarrollando para optimizar este proceso.

Victor Calvo-Sotelo, director general de DigitalES, ha destacado en la apertura de la jornada el efecto disruptor que posibilitan tecnologías como la inteligencia artificial, el 5G o, en un futuro próximo, el 6G: “La combinación del software y de los datos en el mundo digital va a ayudar a abordar el gran reto del cambio climático y a desarrollar economías más limpias. Además, lo verdaderamente transformador no son las tecnologías, sino las personas”.

Por su parte, David Villaseca, director de Transformación Digital de Cepsa, ha querido destacar el proceso de transformación digital que afrontan las compañías y profundizar sobre el momento concreto en el que se encuentra Cepsa: “Actualmente, nos encontramos en una segunda transformación que nos permite la ‘re-imaginación' del futuro de todos nuestros negocios y áreas corporativas a través de un desarrollo ágil de soluciones que permitan acelerar la transición energética. Dentro de esta transformación, el diseño de experiencias que empoderen a los empleados y mejoren el día a día de nuestros es nuestra prioridad”.

En este encuentro, Rafael Benítez, UX/UI en el área de Transformación Digital de Cepsa, ha presentado un proyecto como ejemplo de aplicación centrada en el usuario. La aplicación está destinada a los inspectores de los Parques Energéticos para poder realizar informes de inspección, adaptada a las industriales, lo que mejora su día a día al optimizar el tiempo dedicado a la elaboración de estos informes y permitirle aumentar su capacidad de atender con mayor dedicación a otras tareas de valor añadido. Además, estandariza los tipos de informe y evita pérdida de información.

La digitalización, clave en la transformación de Cepsa

La transformación digital de Cepsa es una palanca de aceleración de los objetivos de su plan estratégico Positive Motion. La compañía está desarrollando una cultura impulsada por los datos, utilizando analítica avanzada e inteligencia artificial para optimizar sus procesos, reducir el impacto ambiental de su actividad industrial y transformar la experiencia de cliente para ofrecer servicios integrales en tiempo real.
Cepsa es una compañía internacional líder comprometida con la movilidad y la energía sostenibles con una sólida experiencia técnica tras más de 90 años de actividad. La compañía también cuenta con un negocio de química líder nivel mundial con una actividad cada vez más sostenible.

Cepsa ha presentado en 2022 su nuevo plan estratégico para 2030, Positive Motion, que proyecta su ambición de ser líder en movilidad sostenible, biocombustibles e hidrógeno verde en España y Portugal, y de convertirse en un referente de la transición energética. La empresa sitúa a los clientes en el centro de su actividad y trabajará con ellos para ayudarles a avanzar en sus objetivos de descarbonización.
Los criterios ESG inspiran todas las acciones de Cepsa para avanzar hacia su objetivo neto positivo. A lo largo de esta década va a reducir sus emisiones de CO2 de alcance 1 y 2 en un 55 % y su índice de intensidad de carbono en un 15-20 %, con el objetivo de conseguir emisiones netas cero en 2050.